Parálisis facial

La parálisis facial se origina por la lesión del nervio facial que ha podido ser afectado por causas internas, por causas externas o por causas genéticas. La parálisis facial provoca la pérdida de la expresión facial característica de cada individuo, así como dificultades para comer, hablar, sonreír o cerrar el ojo.

Los pacientes afectados por parálisis facial reportan:

  • Imposibilidad de sonreír
  • Imposibilidad de cerrar el ojo completamente. Esto genera problemas oculares como la desecación de la córnea o infecciones que pueden provocar la pérdida total de visión del ojo afectado
  • Imposibilidad de elevar la ceja
  • Comisura de los labios caída que provoca dificultad para hablar y comer y caída de saliva

En ocasiones, la parálisis facial desaparece de forma espontánea. Pero en los casos en los que el nervio no tiene capacidad de recuperación por sí solo, debe procederse a la cirugía de forma inmediata. Esta cirugía habitualmente consiste en el trasplante de nervios de la extremidad inferior (nervio sural).

Si la parálisis facial es crónica y tiene una evolución de más de 1 ó 2 años, ya no puede realizarse esta técnica y debe optarse por la reanimación facial. Esta técnica consiste en el trasplante, con microcirugía, de músculos y nervios de la extremidad inferior o del tórax.

Ten en cuenta

Quirófano 6-8h
Ingreso 2-3d
Anestesia general
Incorporación al trabajo 2-3 semanas

Recomendado para…

  • Pacientes con tumores o enfermedades cerebrovasculares
  • Víctimas de traumatismos craneales
  • Secuelas de infecciones víricas y exposición al frío
  • Tratamiento del Síndrome de Moebius

Beneficios

  • Mejora de salud
  • Mejora o recuperación de funciones
  • Recuperación de la identidad y la imagen corporal
  • Superación emocional
  • Refuerzo de la autoestima

Pide una primera valoración al Dr. Joan Pere Barret