In Cirugía Facial, Cirugía Reparadora

La perforación del tabique nasal consiste en la aparición de un orificio entre las dos fosas nasales. Algunas personas no experimentan apenas síntomas, pero las perforaciones más graves pueden ocasionar obstrucción nasal, hemorragias, sequedad o deformidades estéticas. Con el tratamiento adecuado se puede reparar el tabique perforado.

Causas de la perforación del tabique nasal

La nariz tiene dos cavidades o fosas separadas por un tabique de hueso y cartílago. Su función es canalizar el flujo de aire. Cuando se produce una perforación septal, es decir, del tabique nasal, ambas cavidades quedan comunicadas entre sí. Esto puede afectar en diferentes grados a la calidad de vida del paciente.

La perforación septal puede deberse a diferentes causas. Entre las más habituales se encuentran las siguientes:

  • Cirugía nasal previa
  • Traumatismos o lesiones
  • Infecciones nasales
  • Congénita
  • Tumores
  • Tratamientos con radioterapia
  • Inflamaciones
  • Exposición a sustancias químicas industriales
  • Cauterizaciones repetidas en personas con sangrado nasal
  • Inhalación de drogas, como la cocaína

Uno de los riesgos de las cirugías nasales es la perforación del tabique nasal, aunque conviene destacar que no tiene por qué ser consecuencia de una mala praxis.

El consumo de cocaína es una de las causas frecuentes de perforación del tabique nasal debido a la vasoconstricción y necrosis de la mucosa.

Síntomas y diagnóstico de la perforación del tabique nasal

Las perforaciones del tabique nasal son asintomáticas en muchos casos. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar importantes molestias que ocasionan un serio deterioro de la calidad de vida.

Los principales síntomas de un tabique nasal perforado son los siguientes:

  • Obstrucción nasal
  • Formación de costras
  • Sequedad nasal
  • Hemorragias nasales recurrentes
  • Silbidos al respirar
  • Alteraciones en el olfato
  • Dolor facial crónico
  • Dificultad para pronunciar ciertos fonemas
  • Deformidades estéticas

Una perforación del tabique nasal en la zona anterior y superior tiene como consecuencia la deformidad de la nariz. El dorso o la punta se alteran ocasionando lo que se conoce como “nariz en silla de montar”.

El diagnóstico de la perforación del tabique nasal se realiza mediante una endoscopia nasal. Mediante esta exploración, el cirujano puede localizar el lugar concreto de la perforación y valorar su gravedad.

Las perforaciones de la zona anterior son las más frecuentes y las que generan más síntomas. Las tomografías computarizadas (TAC) permiten valorar el estado del cartílago y hueso y medir las dimensiones de la perforación para su posterior reconstrucción.

Tratamiento de las perforaciones nasales

El tratamiento médico de las perforaciones nasales leves no es complejo. Suele consistir en lavados nasales, cremas hidratantes y emolientes, antibióticos para prevenir infecciones y analgésicos en caso de dolor.

Sin embargo, en los casos más graves, la mejor alternativa es la reconstrucción del tabique nasal mediante cirugía. Mediante esta intervención, se cierra el orificio y se reparan las estructuras septales para recuperar su funcionalidad. En muchos casos se emplean injertos de tejidos del propio paciente.

Con este tipo de cirugía se mejora el flujo aéreo y se restablece su fisiología. El aspecto estético también se recupera mediante técnicas quirúrgicas que devuelven la alineación correcta a la nariz con forma en silla de montar.

Los resultados de la cirugía de la nariz suelen ser muy buenos, aunque su efectividad depende de la localización y el tamaño de la perforación nasal, así como del estado del hueso y el cartílago.

Si quieres saber más sobre la cirugía de reconstrucción del tabique nasal, consulta con nuestra clínica. Te asesoraremos sobre las técnicas más adecuadas para su caso.

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